Líneas de lavado
Lavado de sacos tejidos de PP: cemento, FIBC y rafia
5 de agosto de 2026 · 6 min de lectura
Los sacos tejidos de polipropileno usados —de arroz, cemento, fertilizante y contenedores FIBC— son una fuente constante y abundante de PP. Llegan con polvo de cemento entre las cintas, restos de fertilizante, etiquetas y adhesivo. Una línea específica elimina todo en continuo y produce escamas o pellets de PP limpios.
Por qué los sacos tejidos requieren otro enfoque
La estructura densa del PP tejido retiene contaminantes finos como cemento y fertilizante. El agua fría no basta. Una línea dedicada abre el tejido mediante trituración, frota las superficies, separa por densidad y, para material muy sucio, lava en caliente a 60–80 °C para disolver cemento cálcico y sustancias solubles.
El proceso de nueve pasos
Tras abrir las balas y alimentar por cinta, el material se tritura a 30–80 mm. El prelavado y el quitador de etiquetas retiran suciedad suelta y papel; el lavado por fricción elimina la contaminación superficial. La flotación separa materiales pesados y una segunda fricción trata la suciedad persistente. La deshidratación y el secado bajan la humedad, y el peletizado opcional produce pellets de PP.
La materia prima importa
Los sacos de cemento son los más contaminados y requieren lavado caliente y doble fricción. Los FIBC suelen estar más limpios y conviene abrir sus cintas gruesas con doble eje. Los sacos de arroz y cereal admiten una línea menor y fría. Las balas mixtas con película PE pueden procesarse ajustando los parámetros.
Calidad del producto
En una línea bien configurada, la humedad queda por debajo del 5 % tras el exprimido y llega al 1,5 % después del secado, con pureza superior al 95 % para FIBC y sacos de cemento. Los pellets sirven para inyección, extrusión de cinta y la mayoría de aplicaciones de PP.
El lavado caliente decide el resultado con sacos de cemento y químicos. Una línea fría no elimina el polvo fino atrapado en el tejido; inclúyalo si ese es su material.