Líneas de lavado
Líneas de lavado de película: de balas contaminadas a escamas limpias
8 de agosto de 2026 · 7 min de lectura
Reciclar película difiere de reciclar plástico rígido. Es ligera, forma puentes, se enrolla en las máquinas y llega con tierra, etiquetas, adhesivo y tinta. Una línea de película transforma material agrícola, de embalaje y posconsumo contaminado en escamas limpias listas para peletizar.
¿Por qué una línea específica?
Las películas PP y PE pesan menos de 1,0 g/cm³ y flotan. Por ello, un tanque las separa de arena, piedras, vidrio y metal, mientras la fricción elimina lo que la flotabilidad no retira. Las trituradoras y tanques para plástico rígido no son adecuados para película fina y flexible.
El proceso de nueve etapas
La línea completa sigue nueve etapas: alimentación de balas, trituración, molienda, lavado por flotación, fricción, lavado fino, exprimido, secado térmico y embalaje o peletizado. Cada una ataca un contaminante, desde piedras hasta tinta y humedad residual.
Flotación antes de fricción
El tanque se sitúa antes de los lavadores por fricción. Retirar primero cuerpos extraños grandes y pesados evita la abrasión intensa de los rotores rápidos, alarga su vida y reduce mantenimiento. Los diseños que omiten esta fase sufren desgaste acelerado.
Deshidratación y secado
Tras el lavado, una prensa de tornillo elimina mecánicamente la mayor parte del agua y baja la humedad al 15–20 %. El secador de aire caliente la reduce al 3–5 %, el intervalo que suele exigir la extrusión. Exprimir antes de secar consume mucha menos energía.
Qué puede procesar
La misma línea procesa film estirable LDPE, película agrícola LLDPE, bolsas HDPE, sacos tejidos PP y película posconsumo mixta. PET y PVC deben separarse: el PET se hunde y el PVC libera compuestos de cloro que dañan la extrusión.
La capacidad se mide sobre producto limpio, no sobre balas. Si una bala agrícola contiene 30–40 % de tierra, una línea de 1000 kg/h puede entregar solo 600–700 kg/h de escamas lavadas; dimensione en consecuencia.